¿Qué te puedo decir? Esta es una de las fotografías que más tiempo llevaba esperando poder capturar. El año pasado realicé un viaje a La Paz con el objetivo principal de fotografiar ballenas. Estuve navegando durante 11 horas las aguas de Bahía Magdalena, pero por alguna razón las ballenas solo se dejaban ver a lo lejos justo cuando se iban al fondo. Así que no pude tomar una buena fotografía de estos maravillosos seres. Pero el que persevera alcanza y exactamente un año después, logré capturar esta maravillosa fotografía.

Todo comenzó con una invitación de la escuela de buceo Líquido Azul, en la cual me certifiqué como buceador. Me invitaron a bucear en las Islas Marietas y durante el recorrido iríamos buscando ballenas en la bahía de Puerto Vallarta. ¡Imagínate mi emoción! No lo dudé y me apunté a realizar la expedición, y unos días después estaba comenzando la aventura.

Cada año entre los meses de diciembre y abril distintas especies de ballenas visitan México para dar a luz. Al nacer los ballenatos, la madre ayuda al pequeño a subir a la superficie para respirar. Ahí se quedan flotando durante varios minutos en lo que el recién nacido se acostumbra a su nueva condición, la vida.

Abordamos la lancha, aproximadamente a las 9:30 a.m. del viernes 8 de febrero 2019, para comenzar un viaje de aproximadamente hora y media desde Puerto Vallarta hasta las Islas Marietas. El mar estaba picado, las olas se veían por encima de la lancha, era como ir atravesando el océano dentro de un túnel de agua. De pronto antes de llegar, pude observar un grupo de ballenas a unos 300 metros de nosotros, pero al acercarnos ya se habían sumergido. Seguimos el trayecto, y lo que parecía un viaje magnífico se convirtió en una verdadera pesadilla, al menos para mí. Me mareé como nunca me había sucedido antes.

Hicimos dos buceos en las Islas Marietas, es chistoso como el mareo debajo del agua no te afecta, pero apenas llegas a la superficie regresa con todo. Los buceos fueron fantásticos, aunque con mucha corriente, pero eso no impidió que me encontrara con algunos peces, estrellas de mar y hasta un caballito de mar. También pasamos por unas pequeñas cuevas submarinas que le dieron un toque especial a la inmersión. Saliendo dimos la vuelta a la isla, donde pudimos observar alcatraces de patas azules, son unas aves tan peculiares que se disfruta fotografiarlas. Visita mi Instagram si quieres ver algunas fotos que les tomé.

“El dominio del conocimiento es la manera de alcanzar el éxito.”

Eduardo Sagrav

Me estaba sintiendo terriblemente mareado, lo único que deseaba era regresar a tierra para quitarme el malestar, pero sabía que las ballenas podían aparecer en cualquier momento. Es aquí cuando comprobé que el dominio del conocimiento es la manera de alcanzar el éxito. Yo tenía la cámara en la mano, armada con un lente 70-200 2.8 y un teleconvertidor de 1.7x. Con el malestar no podía ni concentrarme, pero había configurado previamente los parámetros de mi cámara específicamente para fotografiar a las ballenas. Los mismos parámetros que había aprendido un año antes, ISO-100 f/8 1/800s con autoenfoque continuo y 3D tracking activado. De pronto, una ballena apareció a unos 10 metros de distancia y comenzó a jugar con su cola, regalándonos así un espectáculo extraordinario. El momento era perfecto, había muy buena luz para poder utilizar un ISO bajo, el agua que salpicaba con el movimiento generaba brillos en todo el cuadro, y la energía brotaba con cada coletazo. Tomé mi cámara, oprimí el botón que activa el enfoque y comencé a disparar. El resultado es esta fotografía que por tanto tiempo soñé.

No puedo más que dar las gracias a esa ballena que me regaló esta imagen, y yo a cambio la compartiré con el mundo con el único fin de que las personas conozcan y admiren a esa reina del océano, para que cuiden de ella y su hogar.

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